Teniendo más bien poco conocimiento del medio (del cine), sin saber de movimientos, de hitos y milagros, de seres e inspiraciones, me quedo contrariado al intentar descuajeringar un film más allá de la pura sinopsis. Es una nulidad extraña, por otro lado, porque al ver la peli Plácido, de Berlanga, a mí se me vienen a la cabeza órdenes y relaciones que, a lo abstracto, ahí que van:
La cómica tristeza. Berlanga relata una situación anecdótica en la que un joven lucha por pagar la primera letra de su motocarro. Lucha, digo. Me parece todo una lucha en esa época tan oscura de pelotas que es la apertura del franquismo al mundo. Lucha por sortear el frío, por comer, por agradar para comer (gracias a la Navidad), por pagar para que no te embarguen, por tu bebé, por Dios, la Virgen y todos sus enviados terrenales, por no montar escándalos por una muerte… Pero vamos, que cada escena es tan cómica como trágica, y el cuerpo se te va quedando cada vez más hecho polvo según va sucediendo. Y al final, lo cómico tiene cero de cómico. Esto es neorrealismo español? Se lo preguntaré a la Wikipedia.
La cómica autocomplacencia. Por qué no se censuró Plácido? Rodada en 1961, es una bestial sátira de la pobreza del pueblo y la engañosa conducta de la sociedad para calmar, sólo por un día, el hambre. Claro que ésta es una sola lectura, a mí es que me da por ponerme a un lado de lo que pasa. En qué lado están, qué piensan los otros? Los señores censores, los señoritos, qué leen para no verse parodiados? Tendré que leer el ABC, acaso?
Qué difícil es el cine.

“Lo que dice la señorita”, le dice el pobre abuelo al comentarista radiofónico. Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga (1961)
La pena diaria uno se la lleva a deshoras y no hay manera de mandarla al cuerno. A duras penas estrellada, decía, porque la imbecilidad es contagiosa y te convierte en el mentecato que llevas dentro. Posiblemente con sólo dormir se pase. O con qué, con qué? A duras penas hay que dimitir.

Hipo, Popo, Pota y T@mo, mirando La noche estrellada, de Van Gogh. Por Ramón, viñeta publicada en El País el 6/10/7.

El Jardín Deshabitado, 2008. Impresión digital sobre lienzo. 204 x 384,2 cm. Ed. 5 + 1AP. Jose Manuel Ballester.
Varias respuestas a esta misteriosa pregunta:
1. Comienza el curso del arte en la atriangulada ciudad de Madrid, que, como figura imaginaria que es, se le pueden endosar tranquilamente unos tentáculos para que alcance otras zonas, otros manjares; un pulpo geométrico del arte que a la que se zampa las Meninas, el Guernica y la Baronesa, se le antoja de vez en cuando un postre rico, rico. El postre: José Manuel Ballester. La galería Distrito Cu4tro nos alucina con el último trabajo del artista madrileño, Espacios Ocultos, donde aniquila literalmente todo bicho viviente de obras maestras alojadas en el Museo del Prado. Sublecturas:
1.1. No somos nadie.
1.2. La síntesis paisajística, sólo el paisaje, en la época donde comenzó a ser considerado género como tal.
1.3. Relectura de las obras. Tal como se concebieron, una persona no deja de ser una mancha que equilibra/desequilibra el conjunto. Ahora ya no tiene función visual ningún alma, no existe. La luz opera de diferente manera; si un haz de luz ilumina una persona, éste pasa a un segundo plano. Si desaparece la persona, sólo nos queda la luz y su trayectoria espectral. Vamos, que el esquema compositivo se va al garete, o no.
1.4. Desafío técnico.
1.5. Descontextualización.
1.6. Intervención directa en una obra ajena. Apropiacionismo. No, que no suene mal! Si yo fuera el Bosco, aparte de estar muerto, estaría encantado. Esto sí que son versiones no como otras.
Pues bien, para terminar resolviendo, las fotografías de Ballester son las atípicas obras de arte que dejan con el culo al aire a cualquier espesura intelectual de las que suelen acompañar (sin duda, hasta las pseudo-intelectuales, oye), cualquier fariseismo mercantil, cualquier esnobismo vacuo y cualquier tortura mediática. Es como para comprarse el catálogo.
La exposición estará en la galería del 18 de septiembre al 23 de octubre de 2008.
2. La gente ha estado en la parra. Hemos. De hecho, he.

El Jardín de las Delicias. El Bosco (?)
Aquí estamos todos, antes de agosto. Agosto, agosto…es un mes infernal donde no ocurre nada. Nada no significa nada, digamos que es lo contrario a lo que ocurría antes. Y agosto a veces dura cincuenta días. Hablo desde mis entendederas, y para mí, agosto es un telón de acero laboral y personal. Como decía el poeta, mismamente: “Heme aquí muerto, si con tus cielos me hundirás, si no tengo piernas”. La destrucción provoca invisibilidad, pero no desmemoria.
3. Como respuesta a la pregunta titular, y remezclando los puntos uno y dos: Es una distopía, a saber.
]]>
Rodolfo de Habsburgo y María Vetsera (+ 30 de enero de 1889).

Campus PHE, Cuartel de Pavía, Aranjuez
]]>Y mañana, la de las fotos.

Escena de El Principito (Antoine de Saint-Exupéry, 1943) tomada a plena luz del día.
]]>
Lee Miller. Retrato Solarizado, 1930.
]]>
Adolf Hitler imitando a Terrance.
]]>
Robin Williams en Retratos de una obsesión (One Hour Photo), 2002
]]>